En los registros de Transfermarkt, el Atlas nunca había pagado más de seis millones de euros por un futbolista. Este verano rompió esa marca, volvió a alcanzarla con otra contratación y armó media plantilla con operaciones que hasta hace unos meses habrían sido un sueño para el cuadro rojinegro.
Los 35.5 millones de euros que Transfermarkt atribuye a sus fichajes son el mayor gasto de la Liga MX en este Apertura 2026 y multiplican casi por tres los 12.2 millones que los rojinegros habían desembolsado entre las dos campañas anteriores: 8 en 2024-25 y 4.2 en 2025-26.
Los Rojinegros son los nuevos millonarios de la Liga MX: este mercado gastaron más que el América (22.2) y los 21.6 del Monterrey, sus perseguidores más cercanos en la lista de Transfermarkt.
El dueño
El dinero llegó gracias al cambio de propietario. Grupo PRODI tomó el control después de la etapa de Orlegi, en una compra estimada en más de 220 millones de dólares y enmarcada en el proceso para terminar con la multipropiedad en el futbol mexicano.
Como nuevo dueño quedó José Miguel Bejos, empresario ligado a infraestructura, construcción, transporte y energía.
"El Atlas merece una directiva a nivel de su cantera y de su afición, comprometida y sin distracciones, presente y nunca de paso. Con una estructura profesional que piense en ciclos largos y con estabilidad financiera para ser competitivos siempre", señaló Bejos en su presentación.
Dos fichajes que rompieron el techo
El mercado le dio dimensión a esas palabras. Antes de esta ventana, Matheus Dória era la compra más cara de la historia del club registrada por Transfermarkt, con seis millones de euros. Detrás aparecían Octavio Rivero con 3.42 millones, Ignacio Jeraldino con 3.07, Julián Quiñones con 2.6 y Rodrigo Schlegel con dos.
Elías Montiel pulverizó ese parámetro. El Atlas pagó 10.3 millones de euros por un mediocampista de 20 años que llegaba del Pachuca con 101 partidos en Liga MX y las primeras siete jornadas del Apertura como titular.
No era una apuesta escondida: Montiel figuraba entre los jóvenes mexicanos con mayor proyección, había pasado por procesos de selección nacional y en Pachuca tenía lugar propio. El club que durante años tuvo seis millones de euros como techo pagó casi el doble por un futbolista cuyo siguiente destino todavía podía estar en Europa.
Con Luís Esteves ocurrió algo parecido desde otro mercado. Transfermarkt registra seis millones de euros para sacarlo del Gil Vicente, exactamente el antiguo récord rojinegro. El portugués venía de 68 partidos en la Primeira Liga, con cuatro goles y 12 asistencias, y no tardó en producir: suma dos tantos en el Apertura.
Los otros ocho refuerzos no rompieron récords, pero midieron el nuevo enfoque. El Atlas salió a competir por futbolistas que antes no aspiraba por falta de presupuesto y los trajo de seis ligas distintas.
Ryan Mmaee costó tres millones y llegó del Omonia Nicosia tras una temporada de alta producción en Chipre, con pasado en Francia, Bélgica, Hungría e Inglaterra y en la selección mayor de Marruecos.
Duk costó alrededor de dos tras ser pieza regular del Leganés en la segunda división española y representar a Cabo Verde. Kevin Zenón llegó de Boca Juniors, en el que disputó 92 partidos y marcó 11 goles antes de ir a los Juegos Olímpicos de París con Argentina Sub-23.
Los otros tres llegaron por otra vía. Jorge Sánchez regresó del PAOK de Grecia después de jugar el Mundial de 2026 con México; Florián Monzón dejó a Vélez tras consolidarse en el futbol argentino, y Adonis Frías volverá a trabajar con Hernán Crespo, con quien había sido pieza fundamental del Defensa y Justicia que ganó la Copa Sudamericana 2020 y la Recopa.
En la cancha todavía no se nota
La estructura también cambió sobre la marcha. PRODI puso a Andoni Zubizarreta al frente del área deportiva, pero dos meses después dejó la operación diaria para continuar como asesor desde Europa.
Diego Cocca, quien inició la pretemporada como entrenador, tampoco siguió: el club no logró un acuerdo para renovarlo y tres días después contrató a Hernán Crespo.
El argentino recibió además un plantel todavía en construcción. Montiel y Zenón llegaron sobre el cierre del mercado y Frías se incorporó a finales de agosto. Después del 5-2 ante el Toluca, Crespo lo resumió así:
"Somos un equipo en construcción. El otro está consolidado, sólido y bien emocionalmente; hay una diferencia importante y nosotros tenemos que seguir trabajando".
En la cancha, sin embargo, todavía no hay un salto. Suma 13 puntos en ocho jornadas, exactamente los mismos que tenía a esta altura del Clausura 2026, cuando terminó sexto con 26 unidades y llegó a cuartos de final.

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